Bombardero táctico Sukhoi Su-34 Fullback

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El Sukhoi Su-34 Fullback es el nuevo bombardero táctico todotiempo de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas (VKS) concebido para misiones de ataque contra objetivos terrestres y navales y el reconocimiento en espacios aéreos hostiles, en los que cuenta con una gran capacidad de autodefensa contra amenazas aéreas.

El Su-34 ha sido diseñado por el gabinete de diseño de Sukhoi como reemplazo de los veteranos bombarderos tácticos de geometría variable Sukhoi Su-24 Fencer en servicio con la Aviación Frontal (Frontovaya Aviatsiya) y la Aviación Naval (AV-MF) rusas como aparato de ataque, reconocimiento táctico y guerra electrónica.

Si bien la concepción del Su-34 se remonta a la segunda mitad de los años 80, el prototipo de la aeronave no realizó su primer vuelo hasta el 18 de diciembre de 1993, pues el programa se vió afectado durante años por problemas de financiación. En junio de 2003 la aeronave completó con éxito sus pruebas operativas con la entonces Fuerza Aérea Rusa (VVS).

La Fuerza Aérea Rusa (VVS) recibió de Sukhoi los 2 primeros aparatos de serie en diciembre de 2006, mientras que la producción a gran escala de la aeronave dio comienzo en 2008 gracias a los pedidos de la VVS, que hasta la facha ha encargado un total de 129 aparatos distribuidos en 3 contratos de adquisición, el último de ellos de 92 aeronaves. El ritmo de entregas se estima en unos 18 aparatos anuales y el coste unitario de cada aeronave ronda los 36 millones de dólares.

La VKS opera un número significativo de bombarderos tácticos Su-34, un aparato polivalente que pese a su juventud ya ha sido empleado por la Federación Rusa en el conflicto de Chechenia. No obstante, el aparato habría sido declarado oficialmente operativo por la entonces VVS en 2012.

Se estima que en estos momentos la VKS dispondría en su inventario de alrededor de 80 bombarderos Su-34, algunos de los cuales han participado en el contingente aéreo expedicionario ruso desplegado en Siria en apoyo de las fuerzas gubernamentales, cumpliendo misiones de interdicción contra el Estado Islámico y las fuerzas de la oposición siria.

El Ministerio de Defensa de la Federación Rusa ha anunciado que la VKS recibirá durante 2017 un total de 16 nuevos bombarderos Su-34. Así mismo, a partir de 2018 comenzará la modernización de los primeros Su-34 de serie de acuerdo con la experiencia en combate adquirida por la VKS a través del despliegue de la fuerza expedicionaria rusa en Siria.

Fuentes oficiales de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas han anunciado que ésta prevé desplegar en los próximos años un total de entre 150 y 200 aparatos Su-34. Cada regimiento de la VKS estará equipado con 24 aparatos Su-34 Fullback; dicho indicativo corresponde al nombre código con que la OTAN ha bautizado a esta nueva aeronave rusa siguiendo la tradición instaurada durante la Guerra Fría.

Los Su-34 Fullback de la VKS han sido avistados en los últimos meses en el espacio aéreo internacional de la región del Báltico, en la que se ha registrado una creciente intensificación de la presencia de aeronaves rusas, que con frecuencia ocasionan alertas de respuesta rápida a amenazas aéreas (QRA) por parte de la aviación aliada desde sus bases en las repúblicas bálticas.

Características

El Su-34 Fullback es una aeronave biplaza de ataque táctico todotiempo desarrollada como una variante especializada del caza Sukhoi Su-27 Flanker, con el que comparte elementos básicos de diseño, razón por la que fue inicialmente designado Su-27IB (Istrebitel-Bombardirovshchik, del ruso, cazabombardero).

La versión de exportación del Su-34 ha recibido la designación Su-32 en 1995 con motivo de su presentación pública en el salón aeronáutico de Le Bourget en París.

Con una envergadura de alas de 14,7 metros y una longitud de 23,34 metros, el Su-34 cuenta con un peso máximo al despegue de alrededor de 44.360 kg. Está propulsado por dos turbofan NPO Saturn AL-31MF, que le permiten desarrollar velocidades supersónicas de hasta Mach 1.6 a gran altitud. El techo operativo de la aeronave es de alrededor de 15.000 metros.

El Su-34 dispone de una autonomía máxima con combustible interno (12.500 kg) de hasta 4.000 km. La aeronave puede ampliar su radio de acción por medio del reabastecimiento de combustible en vuelo o de la instalación de depósitos auxiliares conformados de 3.050 litros, 2 subalares y hasta 4 ventrales.

La aeronave cuenta con una gran maniobrabilidad y la robusta ingeniería de su fuselaje le permite soportar maniobras de combate de hasta 9G.

La tripulación está formada por un piloto/comandante y por un navegante/bombardero que ocupan sendos asientos dispuestos en posición paralela en la cabina, que se encuentra presurizada y que dada su amplitud permite a los tripulantes levantarse durante el vuelo y descansar en un espacio existente tras los asientos. La cabina también cuenta con un blindaje de 17 mm que ofrece una protección adicional a la tripulación.

A la cabina se accede a través de una escotilla situada bajo la parte anterior del morro del aparato. La altura de la aeronave es considerable, de alrededor de 6,09 metros.

Armamento

El Sukhoi Su-34 Fullback cuenta con una capacidad máxima de armamento de hasta 8.000 kg, que puede albergar en 12 anclajes externos ventrales y subalares. Sukhoi ha tenido en cuenta en el diseño de la aeronave un fuselaje y un tren de aterrizaje reforzados, así como una mayor capacidad de combustible, con el propósito de dotar al Su-34 de la polivalencia necesaria para utilizar un amplio espectro de armamento aire-superficie y aire-aire.

El aparato está equipado con un cañón interno GSh-301 de calibre 30 mm, que dispone de una cadencia de tiro de 1.500 proyectiles por minuto con una velocidad punta de salida de 850 metros por segundo. La capacidad de munición del cañón es de alrededor de 150 proyectiles.

El Su-34 también puede emplear una amplia selección de misiles aire-aire, como los R-73 (AA-11 Archer) de corto alcance y guiado infrarrojo; los R-27 (AA-10 Alamo) de medio alcance y de tipo ‘dispara y olvida’, con cabeza de búsqueda infrarroja; o los R-77 (AA-12 Adder) de medio alcance y guiado terminal autónomo mediante radar activo.

La aeronave cuenta con sistemas de ataque y de control de fuego electro-ópticos. La avanzada aviónica del Su-34 permite la utilización de una amplia variedad de armamento aire-superficie guiado de precisión y no guiado, como cohetes y bombas de caída libre, de racimo o incendiarias.

Arriba: Misil aire-superficie Kh-29

El armamento guiado comprende misiles aire-superficie polivalentes Kh-29TE y Kh-29L. Un designador láser y un sistema de adquisición de objetivos por TV permite a la aeronave utilizar las bombas guiadas de precisión de la familia KAB-500.

Arriba: Bomba guiada KAB-500

El Su-34 también puede emplear misiles aire-superficie antibuque Raduga Kh-59ME, Kh-31A y Kh-31P para misiones navales de interdicción y misiles antirradiación como el Kh-58UShK para la supresión de las defensas aéreas enemigas (SEAD).

Arriba: Misil antirradiación Kh-58UShK

Aviónica y sistemas electrónicos

El morro del Su-34 alberga un avanzado radar multimodo de antena en fase para adquisición de múltiples objetivos y seguimiento del terreno durante el vuelo a baja cota. La aeronave también dispone de un sistema infrarrojo de visión delantera (FLIR) para misiones nocturnas y todotiempo.

La disposición paralela de los tripulantes en una cabina compartida evita la necesidad de duplicar los controles e instrumentos de vuelo. La cabina dispone de HUD y pantallas táctiles multifunción que muestran los parámetros de vuelo, datos técnicos y el estado operacional de los sistemas de la aeronave.

Como elementos de autodefensa, el Su-34 cuenta con una suite de contramedidas electrónicas (ECM) integrada.

El diseño del Su-34 ha previsto la escalabilidad de los sistemas de aviónica y con este propósito Sukhoi ha reservado en el fuselaje del Fullback el doble de espacio para albergar futuros sistemas electrónicos y de aviónica que en el resto de los aparatos de la familia Flanker.

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Antonov An-225 Mriya, el sueño ucraniano

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El Antonov An-225 Mriya (sueño) es actualmente la aeronave de transporte estratégico de gran capacidad más grande del mundo.

Concebida durante los años ochenta en la antigua Unión Soviética para el transporte sobre su fuselaje dorsal del transbordador espacial Buran y otros componentes del programa espacial ruso, el An-225 ostenta el récord mundial de aerotransporte con una carga útil de 253,82 toneladas.

El único ejemplar producido para la entonces Fuerza Aérea Soviética, con la que operó bajo la denominación An-225 Cossack, se encuentra actualmente en servicio con Antonov Airlines, la división de transporte aéreo civil del constructor aeronáutico ucraniano. Esta aeronave realizó su primer vuelo desde Kiev el 21 de diciembre de 1988.

El 3 de mayo de 1989 el An-225 realizó su primer vuelo con el transbordador espacial Buran desde el cosmódromo soviético de Baikonur, en Kazajistán. En junio de ese mismo año, las dos aeronaves fueron mostradas por primera vez en el XXXVIII International Airshow de París en Le Bourget.

Ya bajo pabellón ucraniano, tras la disolución de la URSS, los vuelos del An-225 cesaron en abril de 1994. No obstante, en el verano de 2000 el bureau de diseño de Antonov comenzó los trabajos de recuperación y puesta en servicio del An-225, que volvió a surcar los cielos el 7 de mayo de 2001. Desde entonces, esta aeronave ha operado con Antonov Airlines, con la que ha cosechado numerosos éxitos en el emergente mercado del aerotransporte internacional de gran capacidad.

En 2009 se emprendieron los trabajos para extender la vida útil de la aeronave durante otros 25 años de operación, al tiempo que se actualizó la aviónica y se realizaron otras mejoras en los sistemas y equipos de a bordo.

Hasta el 21 de diciembre de 2013, vigésimo quinto aniversario de su primer vuelo, el An-225 había aerotransportado un total de 20.500 toneladas de carga por todo el mundo, más de 2.500 de ellas sólo durante 2013. La Administración de Aviación del Estado ucraniano aprobó ese mismo año la extensión de la vida operativa del An-225 hasta 2033, cuando se podría retirar del servicio tras 20.000 horas de vuelo y 45 años operativo.

La firma ucraniana Antonov, propietaria de la patente, y la Corporación de la Industria de la Aviación de China (AVIC) firmaron el 30 de agosto de 2016 un acuerdo de cooperación para reiniciar la producción conjunta del transporte estratégico An-225 para la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación (PLAAF).

El objetivo de AVIC es que el primer aparato producido para China realice su primer vuelo entre los años 2019 y 2020. No se ha revelado el número de aparatos que está previsto producir. Esta aeronave dotará a la PLAAF de unas capacidades de transporte global de las que ahora carece y como complemento de su emergente flota de transportes Xian Y-20 Kunpeng, de menor capacidad y alcance.

En 1987 Antonov comenzó a trabajar en un segundo aparato An-225, cuya producción nunca llegó a completarse por el colapso de la URSS, y cuya construcción se completará como parte del acuerdo de colaboración entre Antonov y AVIC, que a largo plazo podría implicar el establecimiento de una nueva cadena de producción completa del An-225 para su construcción bajo licencia en la República Popular de China.

Características

El Antonov An-225 es una aeronave de transporte estratégico de gran capacidad propulsada por 6 motores turbofan ZMKB Progress Lotarev D-18T de 23.400 kg de empuje unitario, lo que le otorga un peso máximo al despegue de alrededor de 640.000 kg y una velocidad máxima de 459 nudos (850 km/h). La autonomía máxima de la aeronave es de alrededor de 4.000 km con hasta 200 toneladas de carga de pago y su techo de servicio de algo más de 12.000 metros de altitud.

Se trata de una vasta aeronave de 84 metros de longitud, 18,1 m de altura y 88,4 m de envergadura de alas. Su peso en vacío ronda los 175.000 kg.

El An-225 dispone de una capacidad de carga máxima de 250 toneladas. La aeronave cuenta con una bodega de carga completamente presurizada de 43 metros de longitud, 6,4 m de anchura, 4,4 m de altura y 280 metros cuadrados, cuya capacidad de 1.300 metros cúbicos le permite albergar una amplia variedad de equipamiento militar voluminoso, como lanzadores de misiles móviles, helicópteros pesados, carros de combate, etcétera.

El acceso a la bodega de carga de realiza a través de sendas rampas hidráulicas retráctiles situadas a proa y popa de la aeronave. A proa, el morro del aparato dispone de un sistema hidráulico que lo iza unos 90 grados despejando el acceso a la bodega y permitiendo la introducción en ella de cargas voluminosas.

El tren de aterrizaje delantero dispone de un sistema de suspensión hidráulico que permite inclinar la proa del aparato para facilitar la introducción de cargas pesadas en la bodega a través de la rampa delantera.

El An-225 es una aeronave extremadamente maniobrable en tierra gracias a un tren de aterrizaje de 32 ruedas que equilibra su vasto peso a plena carga. El tren delantero, de 4 ruedas, y 16 de las 28 ruedas del tren trasero son direccionales.

En la parte superior de su fuselaje dorsal, en el nacimiento de las enormes alas de 905 metros cuadrados, el An-225 dispone de un empenaje de doble deriva para albergar cargas exteriores de grandes dimensiones, como el transbordador espacial ruso Buran.

De hecho, el An-225 fue diseñado para el programa espacial soviético con la perspectiva de que se convirtiera en la primera etapa de un innovador sistema de lanzamiento aerotransportado desde el que un transbordador espacial pudiera iniciar su vuelo para la entrada en órbita.

Sobre la bodega de carga el An-225 dispone a proa y popa de dos cabinas para la tripulación, de 6 personas, y el eventual pasaje respectivamente.

Dadas las dimensiones y el peso del An-225, la aeronave requiere para operar con seguridad de una pista de aterrizaje de entre 3.000 y 3.500 metros de longitud.

Las características técnicas del An-225 son similares a las del más modesto An-124-100 Ruslan o Condor, con el que comparte múltiples sistemas y del que constituye un derivado con el fuselaje alargado, 2 turbofan adicionales y doble deriva en la cola.

Antonov Airlines dispone en estos momentos en su flota de un An-225 Mriya y 7 An-124-100 Ruslan, que son y serán durante muchos lustros las aeronaves de carga más voluminosas del mundo.

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Bomba GBU-43/B MOAB

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A las 19:32 horas del 13 de abril de 2017 la Fuerza Aérea de los EEUU (USAF) ha empleado por primera vez en combate la GBU-43/B MOAB, la munición masiva de explosión aérea, el arma convencional más potente del arsenal estadounidense.

El ataque ha tenido por objetivo un complejo subterráneo de túneles y búnkeres empleado por el autodenominado Estado Islámico en la región afgana de Nangarhar, fronteriza con Pakistán. El transporte turbohélice MC-130H Combat Talon II que efectuó el lanzamiento del artefacto pertenecía al Mando de Operaciones Espaciales de la USAF (AFSOC).

La MOAB fue concebida en 2002 como reemplazo de la bomba no guiada de aire-combustible incendiaria (FAE) BLU-82 Daisy Cutter (corta margaritas), aunque se trata de un arma termobárica un 40% más potente que su antecesora.

Arriba: Bomba FAE BLU-82 Daisy Cutter

El desarrollo y construcción de la MOAB se llevó a cabo por el Laboratorio de Investigación de Municiones de la USAF en la Base Aérea de Eglin en Florida sin la participación de contratistas industriales privados. Su desarrollo se realizó en tan sólo 9 meses con la perspectiva de ser utilizada durante la operación Libertad para Irak en 2003, aunque finalmente no fue empleada en combate.

La primera MOAB fue probada con éxito el 11 de marzo de 2003 en el contexto operativo de la guerra contra el terrorismo y hasta la fecha nunca había sido empleada en combate. La detonación de aquel artefacto produjo un hongo de polvo que fue divisado desde una distancia de más de 30 km del punto de impacto.

Desde entonces la MOAB ha cumplido una misión disuasiva, aunque su reciente empleo en Afganistán parece representar un cambio en esa política. La MOAB es un artefacto convencional, por lo que su empleo táctico por parte de la USAF no requiere de una autorización presidencial expresa, a diferencia de las armas nucleares.

El artefacto ha sido apodado como la “madre de todas las bombas”, dado que las siglas que componen su denominación (Massive Ordnance Air Blast, MOAB) se corresponden con esas mismas siglas en inglés (Mother Of All Bombs).

Su esquema de color verde John Deere (por el color de los populares tractores agrícolas) ha sido fruto de la casualidad, pues en el momento de hacer entrega del artefacto ese era el único color disponible en la cantidad necesaria para dar el acabado final al inmenso proyectil.

Características

La GBU-43/B MOAB es una bomba termobárica guiada de explosión aérea con un peso en combate de 9.525 kg y una cabeza de guerra BLU-120/B de 6.452 kg de alto explosivo. Su carcasa se aluminio ha sido diseñada específicamente para maximizar el alcance de su detonación.

El proyectil cuenta con unas vastas dimensiones, de 9,45 metros de longitud y 1,03 metros de diámetro, lo que hace imposible que se pueda emplear desde los bombarderos convencionales de la USAF, por lo que el arma es lanzada a gran altitud a través de la rampa trasera de la bodega de carga de un avión de transporte turbohélice Lockheed-Martin MC-130H Combat Talon II por medio de un sistema de extracción mediante paracaídas.

El cuerpo de la bomba incorpora dos alerones laterales que aumentan la sustentación y contribuyen a ampliar su capacidad de planeo. También cuenta a popa con 4 aletas de control que facilitan la dirección del proyectil hacia el objetivo en su fase terminal de ataque.

La MOAB es una bomba inteligente (smart) guiada mediante una combinación de navegación inercial, señal de satélite GPS y estabilización por aletas. Ha sido diseñada para detonar en el aire con una demoledora onda expansiva y no es un proyectil de penetración.

La bomba, lanzada a unos 3.000 metros de altitud, se separa de su plataforma de transporte frenada mediante un paracaídas y desciende estabilizada por aletas direccionales, detona pocos metros antes de alcanzar la superficie expandiendo una niebla gaseosa sobre el área del objetivo y produciendo a continuación una masiva deflagración térmica y una onda expansiva de sobrepresión devastadora.

El efecto de la MOAB es similar al de una ojiva nuclear táctica, aunque al tratarse de un artefacto convencional no produce ni la radiación residual ni las implicaciones políticas que se derivarían del empleo de armas nucleares.

La MOAB provoca un efecto altamente destructivo en un radio de entre 1.000 y 1.500 metros, aunque su onda expansiva será letal para el personal y causará daños severos a los edificios, infraestructuras y equipos militares a distancias superiores a los 2,5 km. Su detonación también puede producir sordera a quienes se encuentren en un radio de más de 3.000 metros del punto de impacto.

El devastador efecto de la onda expansiva y la fragmentación producida por la detonación de la MOAB la convierten en un arma muy eficaz contra grandes objetivos, concentraciones de tropas, negación de áreas (incluidos complejos subterráneos) o para la conducción de operaciones psicológicas por sus traumáticos efectos sobre la moral enemiga.

Según fuentes de la USAF, el coste estimado de una MOAB es de alrededor de 170.000 dólares. No ha trascendido la cantidad de MOAB construidas ni las disponibles actualmente en el inventario de la USAF.

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UAS MQ-9 Reaper para España

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El Gobierno de España ha dado luz verde a la adquisición de 4 aparatos del sistema aéreo no tripulado (UAS) General Atomics MQ-9 Block 5, conocido por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) como Reaper (segador) por sus avanzadas capacidades de ataque aire-superficie.

La adquisición de este sistema aéreo no tripulado multimisión de gran autonomía y capaz de operar a altitudes medias (MALE) responde a la necesidad de dotar a las fuerzas armadas españolas de una plataforma táctica y estratégica de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) apta para su empleo dentro y fuera del territorio nacional.

No obstante, el MQ-9 es un sistema aéreo no tripulado avanzado que gracias a su modularidad puede ser reconfigurado para realizar ataques aéreos selectivos mediante el empleo de armamento guiado de precisión.

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En principio, las fuerzas armadas españolas destinarán el MQ-9 a misiones de reconocimiento, vigilancia, designación de objetivos, evaluación táctica de daños y relé de comunicaciones, tanto en el entorno de operaciones terrestre como en el marítimo. Así mismo, y equipado con cargas útiles ad hoc, este UAS podría realizar otras misiones de apoyo al combate, como la guerra electrónica (EW); misiones de detección de contaminación NBQR (nuclear, biológica, química, radiológica) y de artefactos explosivos improvisados (IED); y apoyo al salvamento y rescate aéreos.

El Ejército del Aire será el operador de los Reaper en España, que se encontrarán adscritos al 47 Grupo Mixto de Fuerzas Aéreas, unidad especializada en misiones de reconocimiento, inteligencia y guerra electrónica. No obstante, los Reaper dependerán funcionalmente del Estado Mayor de la Defensa y prestarán apoyo a las misiones de los tres ejércitos y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

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El Gobierno de España ha solicitado a los Estados Unidos a través de la Agencia de Cooperación para la Seguridad del Departamento de Defensa (DSCA) la adquisición de 4 aeronaves MQ-9 Block 5 (Predator B); 2 estaciones móviles terrestres de control (MGCS); 20 sistemas integrados de posicionamiento global (GPS) y unidades de guiado inercial [3 por aeronave y 8 de repuesto]; 5 sistemas de adquisición de objetivos de espectro múltiple MSTS-B HD [1 por aeronave y 1 repuesto]; 5 radares de apertura sintética Lynx AN/APY-8 [1 por aeronave y 1 repuesto]; además de recambios, entrenamiento de personal y apoyo técnico y logístico.

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El coste total de adquisición de este sistema aéreo no tripulado se estima en alrededor de 161 millones de euros, de los que 50 millones ya se han financiado con cargo al presupuesto de defensa de 2015, mientras que los restantes 111 millones se distribuirán en 5 anualidades, de 2016 a 2020.

La integración y sostenibilidad del sistema MQ-9 en las fuerzas armadas españolas se realizará a través de una asociación tecnológica entre el constructor aeronáutico estadounidense General Atomics Aeronautical Systems Inc (GA ASI) y la firma de ingeniería española SENER.

El Reaper podría estar plenamente operativo en España a partir de agosto de 2019 y complementará a otros sistemas aéreos no tripulados en servicio con las fuerzas armadas españolas, como el ultraligero RQ-11B DDL Raven, de lanzamiento manual, de las unidades del Ejército de Tierra; el ScanEagle, en servicio con la Armada; y el Searcher Mk-III J “Armadillo”, la Plataforma Autónoma Sensorizada de Inteligencia (PASI) operada por el Ejército de Tierra.

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Arriba: UAS Searcher

El personal del Ejército del Aire que será responsable de la operación de los Reaper españoles ha comenzado en 2016 su adiestramiento en la Escuela de Sistemas Aéreos No Tripulados, ubicada en la Base Aérea de Matacán (Salamanca).

Según fuentes oficiales, la primera aeronave y una estación de control terrestre podrían ser entregadas al Ejército del Aire durante el verano de 2018. La recepción de la segunda estación terrestre y de las 3 aeronaves restantes se irá completando de forma gradual hasta el año 2020.

Según informaciones publicadas recientemente por el diario pacense Hoy, y confirmadas por el Ministerio de Defensa, los Reaper españoles serán desplegados inicialmente en las bases aéreas de Talavera la Real (Badajoz), Los Llanos (Albacete) y Morón (Sevilla). La Base Aérea de Talavera acogerá al menos 2 de los 4 aparatos en proceso de adquisición. Este despliegue inicial, que el diario define como temporal, respondería a la idoneidad de la zona por su escaso tráfico aéreo y por su ubicación en el sur peninsular, puesto que el área del Estrecho será uno de los principales escenarios en los que operen los Reaper españoles.

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Historial

El MQ-9 Predator B realizó su primer vuelo en 2001, aunque no fue hasta julio de 2008 cuando llevó a cabo su primera misión operativa sobre Irak. La denominación MQ-9 es la designación oficial de esta aeronave en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), en la que la M es la inicial de multirole (polivalente), la Q la designación que en la USAF reciben las aeronaves no tripuladas y el número 9 que se trata de la novena serie de sistemas aéreos no tripulados de este tipo en servicio.

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El MQ-9 ha sido concebido por General Atomics Aeronautical Systems Inc como un sistema aéreo no tripulado multimisión para inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR); apoyo aéreo cercano (CAS); búsqueda y rescate en combate (CSAR); ataques aéreos de precisión; y misiones de búsqueda y destrucción de objetivos en apoyo de operaciones militares contrainsurgencia o antiterroristas. En este último ámbito, gracias a su autonomía y precisión, el Reaper (segador) es un activo muy empleado en la localización y destrucción de objetivos dinámicos de alto valor cuya eliminación requiere tempestividad.

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El MQ-9 Reaper alcanzó su capacidad operativa inicial (IOC) en octubre de 2007 con la USAF, que opera alrededor de 93 aeronaves. Se trata de un sistema UAS con el que también operan la Royal Air Force (RAF) británica, la Aeronautica Militare italiana y el Armée de l’Air francés, entre otros.

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Características

El MQ-9 Predator B es una aeronave no tripulada multimisión de media altitud y gran autonomía (MALE) propulsada por una turbohélice de 3 palas Honeywell TPE331-10GD de 900 CV, que le otorgan un peso máximo al despegue de 4.763 kg y una velocidad de crucero de 200 nudos (230 km/h). Su autonomía de vuelo es de alrededor de 27 horas y su alcance máximo de 1.852 km (1.000 millas náuticas); la altura operacional de la aeronave es de 15.240 metros (50.000 pies).

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El fuselaje del MQ-9 tiene 11 metros de longitud y una altura de 3,80 metros; su envergadura de alas es de 20,10 metros y su peso en vacío de 2.223 kg. La carga útil, bien en forma de sensores como de armamento guiado de precisión (PGM), es de 1.361 kg, que puede distribuirse entre 7 puntos de anclaje externos y su capacidad interna, de hasta 386 kg. La aeronave dispone de un tren de aterrizaje reforzado y retráctil tipo triciclo que le permite soportar cargas pesadas.

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El MQ-9 es pilotado remotamente a través de una estación de control en tierra por 2 operadores (piloto y operador de sensores), que pueden controlar el Predator B a través de un enlace de satélite desde cualquier lugar del mundo. El MQ-9 también puede operar en modo totalmente autónomo (programado).

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El Predator B dispone de sistemas y superficies de control de vuelo redundantes, así como de enlaces de datos multimodo que hacen posible su operación remota, bien sin necesidad de línea visual o por satélite. La aeronave también dispone de un sistema que protege las alas, la cola y otros elementos críticos de la estructura de los efectos del hielo y las bajas temperaturas.

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El Predator B opera desde pistas de aviación convencionales, donde dispone de un enlace visual directo con la antena que permite el control de la aeronave durante las fases críticas del despegue y del aterrizaje. Durante el vuelo, la aeronave, sus sensores y el armamento son controlados a través de un enlace de satélite que ofrece cobertura más allá del horizonte.

Su base de operaciones avanzada dispone de una estación terrestre de control para el lanzamiento y la recuperación de las aeronaves, mientras que el pilotaje y la operación de los sensores se realiza por enlace de satélite desde un centro de operaciones situado en la retaguardia o en el propio país que despliega el sistema.

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Gracias a su notable autonomía, el MQ-9 tiene capacidad de autodespliegue táctico y sus dimensiones y modularidad lo convierten en un activo fácilmente aerotransportable en aparatos como el Lockheed-Martin C-130 Hércules o en otros aparatos de transporte de mayor capacidad, como el A400M del Ejército del Aire.

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La modularidad y la escalabilidad del MQ-9 son dos características esenciales que otorgan a este sistema aéreo no tripulado una gran flexibilidad operativa y una prolongada vida útil gracias a la constante evolución tecnológica del sistema.

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Armamento y sensores

El Predator B ha sido concebido como una aeronave modular fácilmente reconfigurable para responder a los requerimientos de la misión de reconocimiento o ataque que se le encomiende. El MQ-9 puede ser equipado con una amplia variedad de aviónica, que comprende sensores electro-ópticos/infrarrojos; radar multimodo Lynx; radar multimodo de vigilancia marítima; radar de apertura sintética para empleo de municiones inteligentes; medidas de apoyo electrónico (ESM); designadores láser; y diversos paquetes de armamento.

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El sistema de adquisición de objetivos de espectro múltiple (MSTS) integra los sensores de imagen y designación de blancos de la aeronave, que comprende un sensor infrarrojo, una cámara de TV en color de uso diurno, una cámara de TV con intensificador de imagen, telémetro y designador láser. La emisión de video en directo de los sensores de imagen puede ser visualizada por separado o fusionada con el sensor infrarrojo.

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Utilizando sus enlaces de comunicaciones y de transmisión de datos vía satélite, el MQ-9 puede llevar a cabo una cobertura sostenida de reconocimiento o vigilancia sobre amplias áreas geográficas y proporcionar imágenes en tiempo real a los decisores militares a través de estaciones terrestres o de otras plataformas estratégicas o tácticas.

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Arriba: Raytheon AGM-114 Hellfire II

El MQ-9 también puede realizar ataques aéreos de precisión mediante el empleo de armamento guiado por láser, como los misiles Raytheon AGM-114 Hellfire II, de los que puede montar 4; bombas de guiado láser (LGB) GBU-12 Paveway II; y Joint Direct Attack Munition (JDAM) GBU-38 y GBU-49 Láser JDAM. Este tipo de armamento proporciona una elevada precisión, versatilidad contra un amplio espectro de blancos y reducción de la posibilidad de causar daños colaterales.

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Arriba (ilustración): LGB GBU-12 Paveway II

Para operaciones de ataque, la carga bélica habitual de los MQ-9 de la USAF y de la RAF comprende 4 misiles AGM-114 Hellfire II y 2 bombas guiadas por láser GBU-12 Paveway II.

Fuentes: GA ASI, USAF, IHS Jane’s, Ministerio de Defensa de España

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